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Delante del agente kujan, Verbal Kint intenta rehacer los hechos acontecidos la noche anterior, en los que murieron cuatro de los "sopechosos habituales". Gran obra maestra de Brian Singer que ganó dos oscar en su día, y aún hoy me sigue gustando cada vez que la veo. Y eso que ya me sé el final... y eso que conozco todos los datos para que la película no tenga mucho interés (la sorpresa y el suspense son los puntos fuertes de este filme), pero lo cierto es que la enorme interpretación de Kevin Spacey y de Gabriel Byrne hacen que se dignifique al máximo. No voy a relatar la película porque sería estropearsela a mucha gente que debería verla, pero lo que sí que puedo comentar es que tanto el gran reparto, como el guión, pasando por la música, etc. serían dignos de ensalzar. Esta película sí que merece ser pagada, y no, como ya dije en el anterior post, las "obras maestras" de divos como Woody Allen...
Este es un aviso para los lectores pamplonicas: el lunes 13 de diciembre comienza un ciclo de cine con películas del director británico Ken Loach en el Museo de Navarra. Entrad en el enlace para más detalles. Yo os adelanto que Ken Loach se caracteriza por su visión desgarradora de la realidad y se consagra como director gracias a su compromiso social. Es un símbolo de la continuidad de lo que a principios de los ochenta se denominó en Inglaterra free Cinema, que denunciaba los nuevos cambios políticos que estaban desembocando en un liberalismo construído gracias a la desigualdad entre ricos y pobres.
La directora argentina Lucrecia Martel, que sorprendió a todo Cannes 2002 y a todo el ambiente cinematográfico con su opera prima La ciénaga , vuelve a la gran pantalla con La niña santa. Almodovar oficia de productor asociado de este film en el que Martel confirma su capacidad de contar realizando una ambientación perfecta. El guión es nuevamente un gran acierto y es para destacar la resolución original y técnicamente perfecta del clímax del último acto. De todos modos en la película subyace una idea bastante desacertada de la religión católica, mostrándola enrarecidamente, de hecho en el grupo de catequesis a la que asiste la protagonista, salvo ella y su mejor amiga, las otras chicas parecen todas retrasadas mentales. Y la monja (¿será una monja?) o la chica que dirige el grupo es una hermosa joven de la cual es espectador se queda con la idea de que está “atrapada” por la religión. Todo muy almodovariano. De todos modos estas ideas están sutilmente colocadas y el espectador casi ni las nota.
Esta película, la primera de los hermanos Coen hoy es quizá a veinte años de su estreno una obra de culto. En ella están sembrados cada una de las características que luego desarrollarían los Coen en el resto de sus películas.
En las películas de Ken Loach jamás se ve el sol. O está nublado o es de noche. Se trata de tristes historias inglesas bajo un cielo siempre gris. Un cielo gris es, ciertamente, la fotografía más adecuada para este tipo de historias. Acudí al ciclo del Museo de Navarra. Yo tengo la pequeña manía de ir al cine sin tener ni idea del argumento de la peli. Así es más emocionante y a veces uno puede encontrarse con sorpresas de lo más inesperadas. La canción de Carla parecía tratar de obreros escoceses, que aún están mejor que los inmigrantes. Parecía una película sobre inmigración, pero de pronto, en dos escenas la historia de un vuelco total y se traslada a Nicaragua, convirtiéndose así en una película documental sobre la Nicaragua sandinista y la contrarevolución. Con realismo desgarrador, Ken Loach retrata la pobreza, el caos y la violencia de Nigaragua a finales de los ochenta. Plantilla basada en http://blogtemplates.noipo.org/