
Últimamente solía oir demasiado lo de que
Woody allen estaba acabado, que repetía, pero en peor lo que ya había dicho hace 20 años. yo me mantenía algo excéptico, pero el pasado día 6 los reyes de oriente me trajeron un pack de seis pelis de Woody. empecé con Annie Hall y puede que después de verla me pasara al bando de los que critican su evolución de hoy en día. En Annie Hall se encuentra todo lo que se espera de Allen. comedia ante todo. como muchas otras veces, él es el hombre orquesta de sus películas: guionista, director y protagonista.
Me divertí viéndola y al acabar, quise repetir, cosa que aún tengo por hacer. Es una de esas películas que uno quiere memorizar, porque desprenden cierta sabiduría ante las cosas de la vida que pueden preocupar a cualquiera y en particular, a Woody.
Dicen que sus películas podrían ir en cualquier formato además de cine, que sus neuras podrían perfectamente ir plasmadas entre notas o entre páginas, pero
Annie Hall me pareció especialmente visual. No sólo por las visitas a Manhattan, que tanto me gustan, sino por la forma que tiene de hacer los diálogos. Me encantó ese dinamismo con el que se desarrollan. Para ello, Woody no duda en abrir sus soliloquios y compartirlos con quien se cruza por la calle: abuelitas, parejas superficiales que le explican que justo por serlo son felices, pedantes de turno en la cola del cine que tratan de justificar su pedantería etc. Y del contenido de sus diálogos, que puedo decir, pura filosofía, psicología, sociología del siglo XXI.
A pesar de su título, Annie Hall no es la protagonista de la película, sino la causa. A partir de su historia con Annie, Alvy Singer (Woody Allen), un comediante fatalista y atormentado repasa sus antiguas relaciones y la causas de sus fracasos. No os la perdáis.